Dichos y Refranes para los muertos!

Hemos viajado entre mortajas, huesos, osamentas, filos y palabras que han construido el habla y la sabiduría de los pueblos. Los dichos y refranes, se convierten en frases que, después de todo, están cargadas de humor.Un humor que no deja de ser una reverencia a la muerte.

A mí la muerte me pela los dientes.

El muerto al pozo y el vivo al gozo.

Al fin que para morir nacimos.

Al vivo todo le falta y al muerto todo le sobra.

A mí no me asustan con el petate del muerto.

A ver a un velorio y a divertirse a un fandango.

Cáete, cadáver.

No hay que cargar con el muerto.

Se me subió el muerto.

Cayendo el muerto y soltando el llanto.

Como la muerte de Apango: ni chupa, ni bebe, ni va al fandango.

Cuando estés muerto, todos dirán que fuiste bueno.

Al diablo la muerte, mientras la vida nos dure.

Dar el muertazo.

De aquí a cien años, todos seremos pelones.

De tonto me muero este año.

¿De qué mueren los quemados?

De un jalón hasta el panteón.

Donde lloran está el muerto.

El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.

El muerto y el arrimado a los tres días apestan.

El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.

Entre todos los mataron y él solito se murió.

Era más grande el difunto.

Hay muertos que no hacen ruido y es más grande su penar.

Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.

Las penas no matan, pero ayudan a morir.

Levantar muertos.

Morir en la raya.

Muerta Jacinta, que se mueran los guajolotes.

Muerto el ahijado, se terminó el compadrazgo.

Muerto el perico, ¿para qué quiero la jaula?

Muerto el perro, se acabó la rabia.

Mujeres juntas, sólo difuntas.

Primero muerto, que cadáver.

Primero muertos, que fuera de horario.

Sólo los guajolotes mueren en la víspera.

Son de los que muriendo matan.

Todos nacen llorando y nadie se muere riendo.

Ya ni en la paz de los sepulcros creo.

Hierba mala nunca muere.

Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.

La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.

A quien Dios quiere para sí, poco tiempo lo tiene aquí.

Velo y mortaja del cielo bajan.

Cavarás en tu tumba con los dientes.

El hambre y la sed rara vez matan a alguien,
pero la glotonería y la bebida acaban con muchos.

La avaricia suele matar de hambre a otros vicios.

Vive demasiado aquél que vive hasta que todos se cansan de él.

Al que se aleja lo olvidan y al que se muere lo entierran.

De golosos y tragones están llenos los panteones.

Más vale morir de pie, que vivir de rodillas.

Más vale que digan aquí corrió, que aquí murió.